En el corazón de la Mina de Sal de Nemocón, a más de 80 metros bajo tierra, se encuentra uno de los mayores tesoros del patrimonio subterráneo colombiano: una escultura única tallada en el cristal de sal más grande registrado en el mundo, conocida como el Corazón de Colombia.
Tallado a mano por el exminero Miguel Sánchez, este colosal bloque de halita —sal gema de alta pureza— se transformó en un corazón monumental, símbolo del legado de nuestros mineros y del amor profundo por esta tierra. No fue moldeado por máquinas ni modernizado con intervenciones externas; está allí tal como lo dejó su escultor: vivo, natural, transparente… eterno.
Más que una escultura, este corazón palpita. Es el punto de encuentro de cientos de historias: pedidas de mano, declaraciones de amor y promesas que se sellan bajo tierra, en lo que muchos llaman la Cámara de los Enamorados. El lugar está cargado de energía, de emociones contenidas en el silencio mineral de la mina. Aquí, la sal no solo cura la piel, también guarda sentimientos.
❤️ Es uno de los escenarios más fotografiados del recorrido, y no es para menos. Su textura, forma y entorno lo convierten en una obra de arte natural que toca el alma.
📸 Ya sea para un recuerdo familiar o para capturar el momento más romántico de tu vida, este espacio te espera con la fuerza de lo auténtico.
Y aunque podríamos contarte sobre cada grieta, cada chispa de luz o cada historia que ha nacido frente a este corazón...
…preferimos que vengas a sentirlo por ti mismo.
Acércate. Observa. Vibra. Ama.